
Remembering Chapter 1x02
Encuentro entre Isaac y Laia
-Eh, mira por dónde vas, quieres?
-¿Pero quien te crees que eres!? Imbécil!
-Tú de que vas pava, que no ves que has sido tú que te has chocado conmigo? Hija de puta,vuelve a decirme eso y sabrás de que soy capaz. Yo no suelo pegar a las mujeres, pero contigo igual hago una excepcion.
[Viene el conserje y los manda a su despacho...]
Conversación secreta en el despacho.
Vale, lo consiguió. Me había puesto de los nervios. Ya bastante tenía con ocuparme de lo de Sam para que me viniera a tocar las narices. – Con que imbécil, eh? –repetí en voz baja miemtras el subdirector se iba. –Ten cuidado, no te enseñe este imbécil de lo que es capaz- dije casi amenazante pero creo que se noto algo de burla en mi voz. – Tiembla..corderito – la asusté.
Abrí la puerta del director sin expresión alguna en mi rostro, apesar de las amenazas. Él estaba detrás de mi y no pudo ver la sonrisa que se formó en mi rostro al percatarme que el director no estaba. Fue ahi cuando me giré de golpe, haciendo que el pelo casi volara por los aires. Él estaba apunto de cerrar la puerta cuando lo empujé tan fuerte que, cuando chocó con la pared, emitió un pequeño jadeo, alargué la mano y cerré el pestillo, pegando todo mi cuerpo sobre el suyo y acorranlandolo en la pared. -O aver de lo que es capaz esta hija de... -dije besandolo al momento mientras era consciente del control que tenia sobre él en aquel momento.
Entré en el despacho del director esperando a que éste apareciera pronto para que acabara con la típica charla cuanto antes. Me las sabía de memoria desde el instituto. Cerré la puerta a mis espaldas..o eso intenté, porque de pronto la chica se giró.. como si su aspecto hubiera cambiado., me miraba con..ganas. Sonreí al instante después de chocar contra la pared del empujón que me dio., aunque emití un pequeño jadeo de sorpresa e inquietud, pero que fue corto. Quería jugar con fuego y desde luego, se iba a quemar. Oí como cerraba el pestillo justo a unos centímetros de la oreja mientras me acorralaba con los brazos y se iba acercando. Mi sonrisa se ensanchó aún más y de pronto me besó. Apareció la imagen de Sam por un momento en mi mente, pero enseguida se me borró puesto que me concentré en lo que estaba haciendo. Me separé de ella. –Con que sí,eh?Muéstramelo – la incité mientras la volvía a atraer hacia mí y la besaba de nuevo. Acaricié sus mejillas, bajando por su cuello hasta llegar a su hombro y lo acaricié aunque salvajemente.
Me encantaba, simplemente él me encantaba y necesitaba sentirme solo como él sabia hacerme sentir. Y le iba a demostrar todo lo que le habia hechado en falta. Me restregué contra él con muchas ganas esperando que no fuera yo la unica que sorprendiera. Notaba como las pulsaciones de mi corazón se centraban en los labios. Él iba pillando mis intenciones ya que cada vez iba notando mas presión donde yo queria que hubiera presión. Rei y me separé por completo de él, cogiendolo del cuelllo de la camisa, apartándolo de la puerta y dirigiéndome a la mesa del director, donde me senté, abriendo un poco las piernas para rodear la cintura de Isaac. Le miré con ansia pero a la vez con picardia. -¿Alguna vez lo hicimos en algun despacho? -pregunté.
Ella sabía perfectamente lo que yo quería, tenía lo que yo buscaba. Era..perfecta. Buena y mala cuando quería. Eso me ponía aún más. Uff..lo que había echado de menos estar con ella y en vez de eso tener que aguantar a Sam, pero en fin, aquello no importaba ahora. Me acerqué poco a poco a donde estaba ella mirandola con deseo. En cuanto estuve a pocos centímetros de ella eché todo lo que estaba sobre la mesa del director al suelo y la incorporé para que se sentara bien. Pasé mi mano por todo su cuerpo haciendola estremecer. Me mordí el labio y la besé de nuevo mientras me desabrochaba los pantalones y ella me rodeaba con sus piernas. La miré con lujuria. -hm..-medité - creo que no, si no recuerdo mal..en un parque, en un cine, en unos baños públicos,en los baños del campus y..en la cama claro. Oh bueno, se me olvidaba la vez aquella que lo hicimos en el autobus a las 2 de la madrugada...pero no - suspiré - en un despacho no. Me bajé los pantalones y me empezé a quitar la camiseta. -Pero no te preocupes, ésta será la primera..pero no la última.
Lo vi con problemas para desabrocharse los pantalones y no dudé ni un momento en echarle una mano, y nunca mejor dicho. Escuché el sonido del metal del cinturón aterrizar en el suelo y se quitó la camiseta. Yo miraba todo el tiempo a la puerta, olvidando que habia echado el cerrojo y que nadie podia entrar, pero consciente del peligro que corríamos, eso le daba mas morbo al asunto. Me quité la camiseta quedándome en sujetador pero me duró poco puesto. Lo abracé a mi notando sus pulsaciones al mismo ritmo que las mias. Mi respiración aceleraba le hacia entender lo desesperada que estaba por tenerlo dentro de mi, una vez más. Le arañé la espalda haciendole echar un pequeñi gemido y lo besé con furia de nuevo mientras apoyaba la mano en su pecho e iba descendiendo hasta alcanzar mi objtivo. Sabia lo mucho que le gustaba. Me paré cuando dio un tembleque de placer y supe que era el momento. Hice un esfuerzo en quitarme los pantalones ya que él aun no percataba que los tenia puestos e intentaba hacer mil barbaridades. -Supongo que condondones no tienes no? -dije algo preocupada. Aun asi le besé dandole a enteder que yo queria llegar al final teniendo o no teniendo precaucion.
Por supuesto no tuve ningún problema en que ella me ayudara a despojarme de mis ropas. Le agarré suavemente del rostro para que apartara su mirada de la puerta y se fijara en mí. – Eh, princesa – musité – desde cuando te ha importado que nos pillen? Reí de una manera que parecía cruel. No hacía falta que me contestara, sabía de sobra la respuesta. Sabía de sobra que aquello le producía aun más morbo y ver su cara de satisfacción me producía aun más placer a mí. En cuanto empezó a quitarse la camiseta, se quedó también sin sujetador. Entonces la besé en los labios, en las mejillas, en el cuello, pasando por su hombro bajando hasta su pecho desnudo y llegando hasta su ombligo. Volví a subir hasta llegar a sus pechos y jugé con ellos. Me estremecí cuando su mano llego hasta donde a mí más placer me producía. Entonces como si hubiera estado cegado hasta ahora me di cuenta de que Laia aun tenía los pantalones puestos y le ayudé a quitárselos. – No – suspiré – no los llevo encima..Me acerqué aun más a ella para producirle aun más placer. – pero…no estaría mal tener por aquí a una mini-Laia o a un Mini-Isaac, no? Reí mientras volvía a besarla y le mordía el labio.
Mini isaacs y mini Laias? habria que verlo. ¿Me preocupó? sí, pero ya me las apañaría. No pensaba desperdiciar un momento como ese ni loca. Así que sin precaución empezamos la parte que mas nos gustaba a ambos. No tardé mucho en notar una pequeña presión que me provocó un dolor al principio pero despues de eso... ese chico tenia una manera de moverse que me volvia loca. En un ataque de placer me tumbé en la mesa dejando que el siguiera el movimiento rítimico. -Dios Isaac... -decia entrecortadamente. -Hace cuanto que no te acuestas con alguien? -logré vocalizar al ver que se estaba volviendo loco. Me incorporé y lo abracé apunto de alcanzar el climax -Sam no te da lo que quieres? -dije mirandolo con deseo.
Asentí con la cabeza, la simple idea de imaginarme una mini-Laia o un mini-Isaac me hizo sonreir, aunque en ese momento no necesitábamos precisamente un bebé en nuestras vidas. Empecé a moverme de aquella manera que a Laia, no sabía porqué le producía tanto placer..y a mi también por supuesto. Que? Estaba orgulloso de ella…Reí ante su pregunta. La verdad era que con Sam..nada de nada, desde hace mucho tiempo, con eso de que se estaba volviendo medio loca..cualquiera la tocaba. – Uff..No Laia, Sam no te llega ni a la suela de los zapatos. Eres una máquina. Grité de placer al ver que ya había llegado al clímax. –Oh no nena, Sam no me da lo que quiero, porque lo que quiero eres tú. Cojí aire mientras mis labios recorrían su cuello.
Se hizo el silencio durante después de mucho tiempo y solo se podian escuchar las respiraciones aceleradas. Intentaba calmarme. Aun me temblaba todo. No habia ningun chico que superara a Isaac en el tema del sexo. Le agarré la cabeza y dirigí sus labios, los cuales estaban en mi cuello, a mi boca. El beso fue mas calmado y aprecidado. Me separé y rei mientras se agachaba a cojer los pantalones, yo cogí el sujetador y la camiseta. -Espero que nos volvamos a ver pronto -le dije subiendome los pantalones. Mi cara se tensó -Viene alguien! -dije nerviosa. Me agaché cogiendo todo lo que isaac habia tirado al suelo y lo puse encima de la mesa, descolocado, él miró a la puerta y aproveché para hacer un simple movimiento de muñeca y todas las cosas volvieron a su lugar, corrí a la puerta quité el pestillo y me situé al lado de Isaac mientras entraba el director. Le guiñé un ojo a mi acompañante y luego mi rostro de borde y enfadada volvió a aparecer -Empezó él -le dije al director namás se sento.
El directos nos metió la típica charla y a mi me prohibió volver a pisar aquella universidad. Genial mejor, total, era un pijerío. Y yo del pijerío me río...
By Italia: Itziar & Natalia, what means Castaña Viciosa & Castaña de Nata.
Encuentro entre Isaac y Laia
-Eh, mira por dónde vas, quieres?
-¿Pero quien te crees que eres!? Imbécil!
-Tú de que vas pava, que no ves que has sido tú que te has chocado conmigo? Hija de puta,vuelve a decirme eso y sabrás de que soy capaz. Yo no suelo pegar a las mujeres, pero contigo igual hago una excepcion.
[Viene el conserje y los manda a su despacho...]
Conversación secreta en el despacho.
Vale, lo consiguió. Me había puesto de los nervios. Ya bastante tenía con ocuparme de lo de Sam para que me viniera a tocar las narices. – Con que imbécil, eh? –repetí en voz baja miemtras el subdirector se iba. –Ten cuidado, no te enseñe este imbécil de lo que es capaz- dije casi amenazante pero creo que se noto algo de burla en mi voz. – Tiembla..corderito – la asusté.
Abrí la puerta del director sin expresión alguna en mi rostro, apesar de las amenazas. Él estaba detrás de mi y no pudo ver la sonrisa que se formó en mi rostro al percatarme que el director no estaba. Fue ahi cuando me giré de golpe, haciendo que el pelo casi volara por los aires. Él estaba apunto de cerrar la puerta cuando lo empujé tan fuerte que, cuando chocó con la pared, emitió un pequeño jadeo, alargué la mano y cerré el pestillo, pegando todo mi cuerpo sobre el suyo y acorranlandolo en la pared. -O aver de lo que es capaz esta hija de... -dije besandolo al momento mientras era consciente del control que tenia sobre él en aquel momento.
Entré en el despacho del director esperando a que éste apareciera pronto para que acabara con la típica charla cuanto antes. Me las sabía de memoria desde el instituto. Cerré la puerta a mis espaldas..o eso intenté, porque de pronto la chica se giró.. como si su aspecto hubiera cambiado., me miraba con..ganas. Sonreí al instante después de chocar contra la pared del empujón que me dio., aunque emití un pequeño jadeo de sorpresa e inquietud, pero que fue corto. Quería jugar con fuego y desde luego, se iba a quemar. Oí como cerraba el pestillo justo a unos centímetros de la oreja mientras me acorralaba con los brazos y se iba acercando. Mi sonrisa se ensanchó aún más y de pronto me besó. Apareció la imagen de Sam por un momento en mi mente, pero enseguida se me borró puesto que me concentré en lo que estaba haciendo. Me separé de ella. –Con que sí,eh?Muéstramelo – la incité mientras la volvía a atraer hacia mí y la besaba de nuevo. Acaricié sus mejillas, bajando por su cuello hasta llegar a su hombro y lo acaricié aunque salvajemente.
Me encantaba, simplemente él me encantaba y necesitaba sentirme solo como él sabia hacerme sentir. Y le iba a demostrar todo lo que le habia hechado en falta. Me restregué contra él con muchas ganas esperando que no fuera yo la unica que sorprendiera. Notaba como las pulsaciones de mi corazón se centraban en los labios. Él iba pillando mis intenciones ya que cada vez iba notando mas presión donde yo queria que hubiera presión. Rei y me separé por completo de él, cogiendolo del cuelllo de la camisa, apartándolo de la puerta y dirigiéndome a la mesa del director, donde me senté, abriendo un poco las piernas para rodear la cintura de Isaac. Le miré con ansia pero a la vez con picardia. -¿Alguna vez lo hicimos en algun despacho? -pregunté.
Ella sabía perfectamente lo que yo quería, tenía lo que yo buscaba. Era..perfecta. Buena y mala cuando quería. Eso me ponía aún más. Uff..lo que había echado de menos estar con ella y en vez de eso tener que aguantar a Sam, pero en fin, aquello no importaba ahora. Me acerqué poco a poco a donde estaba ella mirandola con deseo. En cuanto estuve a pocos centímetros de ella eché todo lo que estaba sobre la mesa del director al suelo y la incorporé para que se sentara bien. Pasé mi mano por todo su cuerpo haciendola estremecer. Me mordí el labio y la besé de nuevo mientras me desabrochaba los pantalones y ella me rodeaba con sus piernas. La miré con lujuria. -hm..-medité - creo que no, si no recuerdo mal..en un parque, en un cine, en unos baños públicos,en los baños del campus y..en la cama claro. Oh bueno, se me olvidaba la vez aquella que lo hicimos en el autobus a las 2 de la madrugada...pero no - suspiré - en un despacho no. Me bajé los pantalones y me empezé a quitar la camiseta. -Pero no te preocupes, ésta será la primera..pero no la última.
Lo vi con problemas para desabrocharse los pantalones y no dudé ni un momento en echarle una mano, y nunca mejor dicho. Escuché el sonido del metal del cinturón aterrizar en el suelo y se quitó la camiseta. Yo miraba todo el tiempo a la puerta, olvidando que habia echado el cerrojo y que nadie podia entrar, pero consciente del peligro que corríamos, eso le daba mas morbo al asunto. Me quité la camiseta quedándome en sujetador pero me duró poco puesto. Lo abracé a mi notando sus pulsaciones al mismo ritmo que las mias. Mi respiración aceleraba le hacia entender lo desesperada que estaba por tenerlo dentro de mi, una vez más. Le arañé la espalda haciendole echar un pequeñi gemido y lo besé con furia de nuevo mientras apoyaba la mano en su pecho e iba descendiendo hasta alcanzar mi objtivo. Sabia lo mucho que le gustaba. Me paré cuando dio un tembleque de placer y supe que era el momento. Hice un esfuerzo en quitarme los pantalones ya que él aun no percataba que los tenia puestos e intentaba hacer mil barbaridades. -Supongo que condondones no tienes no? -dije algo preocupada. Aun asi le besé dandole a enteder que yo queria llegar al final teniendo o no teniendo precaucion.
Por supuesto no tuve ningún problema en que ella me ayudara a despojarme de mis ropas. Le agarré suavemente del rostro para que apartara su mirada de la puerta y se fijara en mí. – Eh, princesa – musité – desde cuando te ha importado que nos pillen? Reí de una manera que parecía cruel. No hacía falta que me contestara, sabía de sobra la respuesta. Sabía de sobra que aquello le producía aun más morbo y ver su cara de satisfacción me producía aun más placer a mí. En cuanto empezó a quitarse la camiseta, se quedó también sin sujetador. Entonces la besé en los labios, en las mejillas, en el cuello, pasando por su hombro bajando hasta su pecho desnudo y llegando hasta su ombligo. Volví a subir hasta llegar a sus pechos y jugé con ellos. Me estremecí cuando su mano llego hasta donde a mí más placer me producía. Entonces como si hubiera estado cegado hasta ahora me di cuenta de que Laia aun tenía los pantalones puestos y le ayudé a quitárselos. – No – suspiré – no los llevo encima..Me acerqué aun más a ella para producirle aun más placer. – pero…no estaría mal tener por aquí a una mini-Laia o a un Mini-Isaac, no? Reí mientras volvía a besarla y le mordía el labio.
Mini isaacs y mini Laias? habria que verlo. ¿Me preocupó? sí, pero ya me las apañaría. No pensaba desperdiciar un momento como ese ni loca. Así que sin precaución empezamos la parte que mas nos gustaba a ambos. No tardé mucho en notar una pequeña presión que me provocó un dolor al principio pero despues de eso... ese chico tenia una manera de moverse que me volvia loca. En un ataque de placer me tumbé en la mesa dejando que el siguiera el movimiento rítimico. -Dios Isaac... -decia entrecortadamente. -Hace cuanto que no te acuestas con alguien? -logré vocalizar al ver que se estaba volviendo loco. Me incorporé y lo abracé apunto de alcanzar el climax -Sam no te da lo que quieres? -dije mirandolo con deseo.
Asentí con la cabeza, la simple idea de imaginarme una mini-Laia o un mini-Isaac me hizo sonreir, aunque en ese momento no necesitábamos precisamente un bebé en nuestras vidas. Empecé a moverme de aquella manera que a Laia, no sabía porqué le producía tanto placer..y a mi también por supuesto. Que? Estaba orgulloso de ella…Reí ante su pregunta. La verdad era que con Sam..nada de nada, desde hace mucho tiempo, con eso de que se estaba volviendo medio loca..cualquiera la tocaba. – Uff..No Laia, Sam no te llega ni a la suela de los zapatos. Eres una máquina. Grité de placer al ver que ya había llegado al clímax. –Oh no nena, Sam no me da lo que quiero, porque lo que quiero eres tú. Cojí aire mientras mis labios recorrían su cuello.
Se hizo el silencio durante después de mucho tiempo y solo se podian escuchar las respiraciones aceleradas. Intentaba calmarme. Aun me temblaba todo. No habia ningun chico que superara a Isaac en el tema del sexo. Le agarré la cabeza y dirigí sus labios, los cuales estaban en mi cuello, a mi boca. El beso fue mas calmado y aprecidado. Me separé y rei mientras se agachaba a cojer los pantalones, yo cogí el sujetador y la camiseta. -Espero que nos volvamos a ver pronto -le dije subiendome los pantalones. Mi cara se tensó -Viene alguien! -dije nerviosa. Me agaché cogiendo todo lo que isaac habia tirado al suelo y lo puse encima de la mesa, descolocado, él miró a la puerta y aproveché para hacer un simple movimiento de muñeca y todas las cosas volvieron a su lugar, corrí a la puerta quité el pestillo y me situé al lado de Isaac mientras entraba el director. Le guiñé un ojo a mi acompañante y luego mi rostro de borde y enfadada volvió a aparecer -Empezó él -le dije al director namás se sento.
El directos nos metió la típica charla y a mi me prohibió volver a pisar aquella universidad. Genial mejor, total, era un pijerío. Y yo del pijerío me río...
By Italia: Itziar & Natalia, what means Castaña Viciosa & Castaña de Nata.
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