"Querido diario:Si no es fácil gobernar la vida de una misma, imagínate la de todos los mortales. Jamás creí que enamorarme de aquel chico fuera a traerme tantas complicaciones. Siempre creí que él era especial, pero... nunca supe hasta que punto, hasta que... claro, fué demasiado tarde.
Tuvieron que atacarnos, tuve que morír... y él tuvo que transformarme. Afortunadamente todo salió bien, y no sé si por mis propios méritos, o por lo mucho que él me quería, el caso es que logré el gran don de ser la Elemental de la Vida.
Sé el efecto que causo sobre los hombres, pero mi corazón sigue helado, manteniendo encerrado el recuerdo del único hombre al que verdaderamente he amado.
¡Y ahora él está enfermo! No logro entender cómo, si ya estamos muertos... pero ha enfermado, y no puedo hacer nada por él. Su dolor me duele, y sé que Kayley es la única capaz de salvarle, aunque eso signifique hacer otros sacrificios. ¡Pero se lo debo! Se lo debo a él, y si salvarle significa olvidarme de mi bondad y jugar sucio, puedo correr el riesgo. Es por una causa mayor! La vida de un mortal no es comparable a la nuestra. Si uno de ellos ha de morir para salvarnos a nosotros, que así sea. Ojala la chica dé con la opción correcta.
¡Pero es que eso no es lo peor! Lo peor, es que sufro cuando él sufre. Y ahora está sufriendo. Se muere. Es tan retórico... morir alguien que ya está muerto y que, para colmo, es el elemental de la muerte, aquel culpable de mi muerte...y el único al que amaré eternamente."
1 comentario:
yo a este no lo salvo, ni en broma, vamos!
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